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¿Cómo retener a los mejores empleados? ¡Solucionado!

      
¿Cómo retener a los mejores empleados? ¡Solucionado!
¿Cómo retener a los mejores empleados? ¡Solucionado!  |  Fuente: Shutterstock

Las empresas enfrentan grandes dolores de cabeza para encontrar el personal ideal, pues por un motivo u otro en algunas ocasiones no logran dar con los profesionales capacitados que requieren. Cuando lo logran deben enfrentar un problema aún peor: las fugas de talento que los dejan sin sus mejores empleados. Solucionarlo no es sencillo, pero es posible.

Por lo general los empleados comienzan a buscar nuevos empleos cuando no se sienten valorados, cuando esperan obtener una rentabilidad mayor por su trabajo, o cuando el ambiente laboral se torna algo tóxico. Para evitarlo, las empresas tienen distintas opciones, pero lo fundamental es que estas puedan presentarse como el sitio ideal para trabajar y resolver aquellos problemas que aquejan a sus principales trabajadores para así evitarse las mencionadas fugas.

En la lucha por retener el talento dentro de la empresa, la comunicación es un arma fundamental. Un empleador que se comunica con sus trabajadores conoce sus alegrías y preocupaciones, sabe acerca de sus logros y fundamentalmente lo que debe hacer para mejorar sus condiciones laborales antes de que este comience a sentir que ya no tiene cómo crecer, o de que empiece a visualizarse a sí mismo como un empleado más perdiendo de vista las cualidades que lo hacen único. Si un empleador conoce esta situación, si está lo suficientemente comunicado con sus subordinados, podrá solucionarlo y evitarse una pérdida que podría poner en jaque a su compañía.

Por un lado, mantenerse comunicado con los empleados implica hablar, para resaltar los aspectos que harán que estos se sientan apreciados. Pero por el otro significa escuchar y recibir feedback por parte de la plantilla. Una escucha real y activa es lo que, a fin de cuentas, permitirá conocer los aspectos que requieren ser mejorados.

Pero ¿qué se debe escuchar? Una buena opción es hacer una especie de pequeña entrevista a cada uno de tus empleados, y que te tomes un día para charlar con ellos de forma desinteresada sobre lo que los aquejay lo que valoran de la empresa. Intenta hacerlo de forma discreta para no generar caos y sembrar la idea de que algo va mal, y cuando tengas la oportunidad pregúntales de forma interesada y buscando respuestas sinceras.

Por ejemplo, puedes preguntarles:

  • ¿Qué te gusta del trabajo? De este modo podrás hacer un análisis de lo que valoran los distintos empleados y conocer los puntos fuertes de tu empresa, y al mismo tiempo aquellos que no despiertan demasiado agrado.
  • ¿Cómo describirías a un buen día de trabajo? Así sabrás lo que hace feliz a cada empleado, y serás capaz de identificar cómo puedes hacer que el día a día en la empresa sea mejor.
  • ¿Crees que estás poniendo en juego todas tus habilidades? Con esta pregunta no solo lograrás que el empleado se cuestione sus propias acciones y no solo las que corresponden a la empresa, sino que al mismo tiempo y de forma indirecta lo pondrás en posición de “defender” su trabajo. Y por si fuera poco podrás conocer datos que quizá no sabías sobre tus trabajadores y sus habilidades, y así saber si estás obteniendo el máximo  potencial de cada uno de ellos.
  • ¿Sientes que tu trabajo se encuentra correctamente valorado? Puede que no recibas respuestas del todo sinceras, pero de todos modos es importante que preguntes esto, porque aunque no te lo digan directamente harás que tus empleados comiencen a pensar sobre este punto. Y si recibes las respuestas que esperas sabrás exactamente qué aspectos de la cultura empresarial debes modificar para mantener a tus empleados a gusto.
  • ¿Dónde te ves en 5 años? Esta pregunta es clave para evaluar el compromiso de tus empleados con la empresa, y al mismo tiempo para conocer sus ambiciones y analizar las posibilidades que tienes de ayudarlos a concretarlas.

Una vez que analices los resultados de esta charla es hora de ponerte en acción y comenzar a hacer algo para acabar con todo aquello que identificas como negativo y al mismo tiempo potenciar los aspectos positivos que tiene su empresa y el trabajo en la misma.

Las acciones a tomar son interminables, pero por ejemplo se podrían adoptar políticas orientadas a buscar una mejor calidad de vida para el personal, instaurar incentivos personalizados para los trabajadores de mejor rendimiento, establecer un sistema de compensaciones que motive a aquellos que se encuentran más rezagados… Lo importante es que busques la mejor forma de obtener un ambiente ideal en la empresa, y que esa comunicación que iniciaste se mantenga a lo largo del tiempo, para garantizar que charlas de este estilo pueden darse más a menudo y que tus empleados se sientan realmente escuchados.


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