• ¿Quién eres?

Noticias

Patrocinado por

Ofrecer empleo solo a mujeres para terminar con la brecha de género ¿sería útil?

      
Ofrecer empleo solo a mujeres para terminar con la brecha de género ¿sería útil?
Ofrecer empleo solo a mujeres para terminar con la brecha de género ¿sería útil?  |  Fuente: Shutterstock

En las denominadas Carreras STEM, en los puestos de responsabilidad de las principales empresas, en las universidades y organismos de gobierno… Las mujeres deben enfrentar prejuicios y exclusiones en todos estos ámbitos y más. La brecha de género representa un verdadero dolor de cabeza para las autoridades de prácticamente todos los países del mundo, con lo que han surgido diferentes propuestas para intentar reducirla, la más radical plantea ofrecer empleos solo a mujeres ¿sería útil?

El informe “Una economía para el 99%” presentado hace unos meses por Oxfam Internacional reveló espeluznantes cifras sobre la desigualdad económica y de género en el planeta. El dato más sorprendente confirmó que 8 hombres del mundo concentran la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad, pero profundizando un poco más en este informe se puede encontrar una cifra aún más impactante: a este ritmo las mujeres necesitarán 170 años para percibir el mismo salario que los hombres.

Constatar la existencia de una brecha entre hombres y mujeres en el acceso al empleo es el primer paso. Asumir que, además de tener más dificultades para llegar a cargos de responsabilidad las mujeres reciben remuneraciones inferiores por la realización del mismo trabajo que sus colegas hombres es el segundo. Pero para cambiar esta realidad no solo hay que ver, hay que hacer.

Pero... ¿Por qué hay que hacer algo? ¿De qué sirve reducir la brecha de género? La Comisión Europea ha indicado que las empresas que incorporan mujeres a su plantilla obtienen una rentabilidad mayor a aquellas que fomentan la brecha de género, en concreto, una rentabilidad de un 30% más. Además, la variedad siempre implica más competencia, y este caso no es la excepción pues a mayor número de profesionales en el sector mayor será la competencia y por lo tanto la ventaja para aquellos profesionales más destacados, que al mismo tiempo impulsarán al resto a crecer. 

Las competencias emocionales destacan como las principales aliadas del género femenino en el ámbito empresarial, pues se ha demostrado que su capacidad para sentir empatía y resolver conflictos puede mejorar casi cualquier ambiente laboral.

Hace algún tiempo la Universidad de Melbourne decidió tomar cartas en el asunto, y luego de constatar que su porcentaje de mujeres docentes en Carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática) era realmente bajo, decidió iniciar una convocatoria de plazas permanentes para profesoras de Matemáticas. Es decir, a la hora de contratar nuevos docentes, decidieron convocar únicamente a mujeres para terminar así con la brecha de género existente en la plantilla de la institución.

¿Es esta una actitud correcta? Si las mujeres no logran acceder a puestos de destaque en el área de STEM ¿Por qué no ofrecerles estos puestos directamente?

Los más optimistas dirán que este tipo de convocatorias podría incentivar a las jóvenes a apuntarse a las carreras más demandadas en las ofertas laborales, pero la publicación de anuncios de este estilo no puede garantizar este resultado. Para hacerlo las empresas cuentan con otras herramientas, y deberán pensar en planes y acciones que les permitan llamar la atención de las trabajadoras sin caer en las políticas que originan esta situación de exclusión.

La creación de eventos especialmente pensados para atraer el interés del público femenino, el destaque de las profesionales de mejor desempeño, la revisión de las políticas de contratación y las políticas de equidad se presentan como los pasos necesarios –y casi obligatorios- para hacer que esta realidad cambie. Está en manos de las empresas comenzar a trabajar para que esto ocurra sin llegar a posturas tan radicales.


¿Qué ocurre en España?

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indicó que en cifras generales las mujeres de entre 25 y 34 años poseen un mayor nivel de estudios superiores que los hombres, sin embargo no encuentran sitio en el mercado laboral. En contrapartida, la realidad demuestra que hay más hombres trabajando en cargos que demandan este nivel de titulación.

El paro ha agravado esta situación, pues con la escasez de trabajo son las mujeres quienes acostumbran quedarse en casa para cuidar de la familia a pesar de su nivel de estudios. Este papel con el que tradicionalmente se asocia al género femenino no hace más que perjudicar las posibilidades de crecimiento de las mujeres, e incrementar la brecha de género.

Estos datos hacen que la idea de ofrecer de forma directa empleos a las mujeres españolas no parezca tan alocada, pues a fin de cuentas son quienes poseen los mayores niveles de estudio.


Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.