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3 argumentos que debes evitar en tus trabajos de la Universidad si quieres aprobar

      
Un argumento pobre y no contrastado puede echar por tierra el trabajo de meses
Un argumento pobre y no contrastado puede echar por tierra el trabajo de meses
  • La elaboración de un trabajo académico conlleva la aplicación de la una metodología científica en todo el proceso.
  • Destacamos algunos de los errores y falacias que suelen contener las tesis mal elaboradas e incompletas.
  • La subjetividad y la falta de enfoque pueden invalidar una investigación y desacreditar nuestra profesionalidad.

La Universidad, sin importar tu carrera o área de conocimiento, es la formación superior basada en la adquisición y desarrollo de la metodología científica. ¿Y qué quiere decir esto?

Es la base que todos egresados deben conseguir y poner en práctica en sus trabajos académicos y en el desarrollo de una tesis. Es más, es el pilar en el que se sustenta la creación y defensa de cualquier investigación y nueva hipótesis estudiada.

Se trata de que el estudiante, al igual que un científico, sea un profesional capaz de manejar datos, observarlos, cuestionarlos y desarrollar diferentes formas de emplearlos. En resumidas cuentas, que se reduzca el efecto subjetivo en el desarrollo académico y profesional.

Sin poner en práctica estas diversas metodologías, corremos el riesgo de caer en el error de desarrollar trabajos basados en falacias y de nulo valor. Un trabajo académico no servirá de nada si está realizado con datos no contrastados y si no se ha invertido tiempo y esfuerzo en analizar resultados.

Para evitar esto, te resumimos 3 tipos de falacias o de argumentos sin valor que NO debes emplear en el planteamiento de tuna tesis o trabajo académico:

1. Supresión de pruebas

Es un mal comienzo y una práctica muy común en la mayoría de estudios e informes que se realizan.

Consiste en hacer una selección previa solo de los datos y hechos que apoyan nuestro argumento y que sirven como justificación para la defensa de nuestra idea. Por tanto, los datos que la cuestionan o la desmontan, quedan excluidos.

Suelen ser comunes en estudios que recogen datos temporales, por años o periodos de tiempo.

Realmente lo que se consigue es crear una afirmación con escasa información y recoger datos de forma subjetiva y excluyente.

2. Relaciones causa-efecto sin base

Es poco común en la metodología científica, pero muy recurrente en el montaje de argumentos en ámbitos políticos y periodísticos, pero síntoma de falta de profesionalidad y de escaso dominio de fuentes y conocimientos.

Se basa en la creación de relaciones falsas de causalidad, recurriendo a falsos mitos o a ideas polémicas con las que es fácil manipular la opinión de la sociedad de masas.

Es muy útil ponerlo en práctica en foros y debates, evitando siempre el crear relaciones de hechos y efectos al antojo de la opinión y desde un enfoque muy subjetivo.

Grado en Filosofía, Política y Economía Universidad de Deusto

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3. Prejuicio de confirmación

Es la tendencia a interpretar la información de manera que beneficie nuestra hipótesis.

Se basa en observaciones y afirmaciones sesgadas sin una base analítica profunda y completa. Por tanto, pueden ser fáciles de demostrar y evidenciar como hipótesis erróneas y mal planteadas.

Básicamente se trata de desechar los experimentos o datos que no favorezcan nuestro trabajo y con ello, continuar con una mala interpretación de las evidencias.

Recuerda bien estos errores de planteamiento y refuerza tus hipótesis, aplicando una metodología analítica y muy exhaustiva con los datos manejados.


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