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Design Thinking como herramienta para tener emprendimientos más innovadores

      
Design Thinking como herramienta para tener emprendimientos más innovadores.
Design Thinking como herramienta para tener emprendimientos más innovadores.  |  Fuente: Shutterstock

Todo emprendimiento supone un riesgo económico, incluso cuando se realiza una inversión menor o se cuenta con pocos recursos. La metodología Design Thinking no solo permite generar emprendimientos más innovadores que apelan a la creatividad, sino que facilitan la gestión de dichos recursos para minimizar los riesgos. Te explicamos cómo implementar la técnica de los diseñadores para resolver problema con soluciones originales que satisfagan las necesidades de tus clientes ayudándote a colocar los esfuerzos justos en los lugares indicados. ¡Atrévete a convertir los problemas en oportunidades!

Ventajas de aplicar el Design Thinking en un emprendimiento

El método innovador para obtener un enfoque distinto en la resolución de problemas, aun cuando el negocio está en pañales y la idea no termina de definirse, es una herramienta poderosa que puedes aplicar con simples pasos. Su principal ventaja es que te orienta hacia el cliente, asegurándote de cubrir sus necesidades a través del conocimiento: tu idea llegará a buen puerto porque se moldará perfectamente al usuario o potencial cliente.   

Tendrás la certeza de que tu propuesta interesará al cliente porque lo estudiaste de cerca primero, o que realmente calmará la inquietud que surgió a raíz de un producto o servicio ofrecido. El resultado tendrá un valor agregado que lo diferenciará de la competencia pues se engendró en la propia opinión de quien utilizará dicho producto o servicio. Además, reducirás los riesgos económicos porque neutralizarás la mayor parte de las dudas que surgen cuando inicias un negocio y te impulsará a continuar con el desarrollo del proyecto para alcanzar la siguiente fase.

Cómo implementar el Design Thinking en un emprendimiento

Paso 1: Empatizar

En un entorno empresarial implica conocer a tu público, gestionando un sistema de sugerencias que fomente la cercanía para saber cuáles son las fallas o los aspectos menos logrados de tu producto o servicio. En el caso de que aún no te hayas lanzado al mercado y estés trabajando la gran idea, sumérgete en la travesía de interactuar con tus potenciales clientes para saber cómo direccionar el negocio, qué se necesita.

Paso 2: Definir

Una vez que recabaste la información pertinente sobre el usuario, es imprescindible que contextualices el problema para llegar a una solución. Identificar cuál es el punto débil de la cadena es el paso más importante, pues permite enfrentarte a los estímulos reales de los clientes. Intenta centrarte en un usuario en concreto para delimitar los problemas, construyéndolo con las características más destacadas de tus clientes para configurar un “perfil ideal o prototípico”.

Paso 3:Idear

Esta etapa debe guiarse por un brainstorming compartido entre los implicados, especialmente tus compañeros de proyecto. El Design Thinking apela a la fuerza colectiva para hallar el mayor grado de originalidad posible en la búsqueda de soluciones, de modo que se llegue a resultados inesperados. Intenta capturar la esencia del problema en una propuesta que realmente de la nota, evitando restringir las ideas que surgen incluso cuando a primera vista parecen absurdas. Es fundamental tener en cuenta todas las posibilidades y descartarlas en el propio proceso para quedarse con las ideas más viables.

Paso 4: Prototipar

A partir del brainstorming, se generan prototipos entendidos como planes de acción para desarrollar cada una de las ideas más convenientes conforme al problema. Trabajar una única idea te ayudará a profundizar en sus posibilidades, pero puedes intentar con dos o tres opciones si deseas abrir el panorama. Se define desde los materiales empleados, hasta el equipo de trabajo y el espacio donde se resolverá. Ten en cuenta que un prototipo no es el producto final aunque debe asemejarse lo más posible.

Paso 5: Evaluar

La evaluación estará a cargo de los propios clientes a través de la retroalimentación, analizando sus reacciones para discernir si el prototipo último requiere cambios. Los clientes o usuarios compararán tu producto o servicio con otros que conozcan para saber qué necesidades cubre u olvida tu prototipo. Las referencias siempre ayudan a establecer una idea más clara sobre lo que se espera, considerando volver al paso 3 (idear) cuando los cambios que debes efectuar son profundos. Aplica el Design Thinking cada poco tiempo para mantenerte en la búsqueda constante de soluciones que se superen a sí mismas.

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