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Situaciones en las que te estresas sin razón

           Autor: María Moreno Sierra
Situaciones en las que te estresas sin razón
Situaciones en las que te estresas sin razón  |  Fuente: Universia

¿Eres de los que se preocupa por cualquier cosa? ¿Crees que constantemente te están evaluando y criticando? ¿Te importan en exceso las opiniones que crees que los demás tienen de ti? Es hora de que te olvides de todas estas nimiedades y comiences a preocuparte, solamente, por las cosas relevantes.

A menos que seas un holgazán y entregues tus trabajos siempre después de tiempo, tus supuestos problemas solamente estarán en tu mente. Poniendo estos conflictos a la cabeza de tu lista de prioridades, evitas pensar en las cosas que verdaderamente necesitan tu atención.

A continuación te mostramos tres situaciones bastante comunes en el mundo laboral. Si te identificas con alguna de ellas, comienza a elaborar un plan para frenar tus pensamientos negativos y volver a poner tu mente a trabajar en cosas que realmente importan:

  1. ¿No has hablado en una reunión? No es el fin del mundo, aunque hay mucha gente que se martiriza durante días por no haber contribuido al trabajo en equipo. Quizás has tenido una mala mañana o simplemente no se te ocurría nada. Esta situación no es un problema siempre y cuando esta no sea la tónica general. Aunque es muy bueno participar en las reuniones, no creas que tus compañeros o tus jefes te juzgarán por ello. ¿Tienes algo con lo que contribuir? Puedes enviar un correo electrónico para que vean que sigues pensando en la reunión y aquello que te cuentan no cae en saco roto. ¿Tienes ideas pero aún hay que trabajar en ellas? Prepara algo para que en la próxima reunión no te quedes en blanco.
  2. ¿Comes solo todos los días? Está bien tener un rato de intimidad, pero solo si es un caso aislado. Si te llevas bien con los compañeros, tenéis una relación cordial y sabéis trabajar en equipo, puedes tomarte tu tiempo libre para revisar tu correo, hablar con la familia o navegar por Internet. ¿La gente habla de ti porque comes solo? O está en tu imaginación o son habladurías. Cualesquiera que sea tu caso, no le des importancia, ya que no determinará ni influirá en tu trabajo.
  3.  ¿Te vas de la oficina antes que el jefe? Si ya has terminado tu trabajo y has adelantado tarea pendiente, puedes tranquilamente salir de la oficina, aunque el jefe aún se quede. ¿Te vas temprano porque te aburres? ¿Te han dicho que te vayas porque no estás haciendo nada? Ahí sí tienes un motivo para preocuparte, ya que seguro que el jefe está tomando nota de ello. Si haces tu trabajo como es debido, no pasa nada porque salgas a tu hora y no te quedes tiempo extra.

Siempre tenemos razones o excusas para sacar de quicio algún asunto. Sin embargo, aquí tienes la muestra de que, quizás, estés reaccionando de manera desmesurada. La próxima vez que te empieces a obsesionar con algo, piensa si tienes razones para ello o está todo en tu mente.


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María Moreno Sierra

Soy una treintañera madrileña cuya vocación siempre ha sido la comunicación. San Agustín dijo: "El mundo es un libro y aquellos que no viajan sólo leen una página". Yo no podría estar más de acuerdo.

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