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Informe GEM España 2011

      
GEM entrevista anualmente a una batería de expertos en diversos ámbitos relacionados con el contexto en que tiene lugar el emprendimiento
GEM entrevista anualmente a una batería de expertos en diversos ámbitos relacionados con el contexto en que tiene lugar el emprendimiento

Se sitúa en un valor similar al obtenido el año 2005, pero no es posible asociarla a una recuperación del emprendimiento en términos de calidad y competitividad

• En el 2011 la TEA del 5,8% se compone de un 3,3% de actividad naciente frente a un 2,5% de actividad en consolidación

Casi un 57% del total de la actividad en fase emprendedora todavía no está aportando los beneficios esperables para la economía en términos de riqueza, empleo e innovación

• El elevado índice de desempleo en España, está empujando a una parte de la población a emprender. La proporción de actividades que se han emprendido por necesidad ha aumentado un 36,3% respecto del 2010

La mujer ha aumentado su participación en el proceso emprendedor y también lo han hecho los jóvenes y personas con edades superiores a los 50 años

• El año 2011 las iniciativas que se han puesto en marcha desde situaciones laborales de paro representan un 23,7%, cuando esta cifra fue del 14,2% en el 2010

La distribución del emprendimiento del año 2011 es de un 53,3% en el sector orientado al consumo, un 5,5% en el sector extractivo, un 18,1% en el sector transformador y un 23,1% en el sector servicios a otras empresas

• Más de la mitad de las iniciativas son puestas en marcha por una sola persona: un 70,7% del TEA son actividades sin empleados, mientras que un 25% tiene entre 1 y 5 empleados, un 3,3% entre 6 y 19 empleados y un 1% veinte o más empleados

La incertidumbre en cuanto a crear empleo aumenta, y frente al 13,6% que no sabía si podría generar empleo en el 2010, en el 2011 es un 22,6% de emprendedores el que no puede hacer un pronóstico

• Alrededor de un 70% de los emprendedores nacientes necesita fondos ajenos para poner en marcha su iniciativa

• El año 2011, se ha medido por primera vez en España la tasa de actividad emprendedora de empleados. El intraemprendimiento, llamado a ser el próximo estadio a desarrollar para mejorar la competitividad de cualquier tejido empresarial, en España es algo menor que la de emprendimiento independiente (TEA), arrojando un porcentaje del 5,4%

El índice de actividad emprendedora total (TEA) que estima anualmente el observatorio Global Entrepreneurship Monitor (GEM), ha arrojado un porcentaje del 5,8% para España en el ejercicio 2011. Esta tasa, indica que en Julio del año 2011, había 5,8 iniciativas en fase emprendedora por cada 100 personas de entre 18 y 64 años.

Evolución e impacto:

La TEA española ha aumentado un 34,8% respecto del mismo período del 2010, y se sitúa en un valor similar al obtenido el año 2005. Sin embargo, el impacto económico de este incremento no se puede equiparar al que habría tenido en un escenario de bonanza económica y no es posible asociarlo a una recuperación del emprendimiento en términos de calidad y competitividad.

Así, el índice TEA se compone de dos partes: la actividad naciente y la nueva o en consolidación. La primera está formada por las iniciativas que se están poniendo en marcha y cuyo grueso todavía no ha sido dado de alta en el registro oficial de empresas o de autónomos. Esa parte representaba, en el momento de la medición, casi un 57% del total de la actividad en fase emprendedora, lo que pone de manifiesto que más de la mitad del emprendimiento del 2011 todavía no está aportando los beneficios esperables para la economía en términos de riqueza, empleo e innovación. Por otro lado, el 47% restante de la TEA lo componen las actividades que todavía no han superado los tres años y medio de vida en el mercado. Son las iniciativas que si han superado la fase de puesta en marcha desde el año 2008, aproximadamente, y que siguen operativas actualmente trabajando en su consolidación. Dado que la mayoría de estas actividades son micro empresas o proporcionan empleo sólo al emprendedor, su impacto económico y en términos de empleo es discreto y acorde con la actual situación de crisis. En consecuencia, la situación del emprendimiento en el 2011, es diferente de la observada con anterioridad y los datos deben interpretarse en su justa medida.

En el siguiente gráfico se aprecia cómo en el 2005, un índice TEA de prácticamente la misma magnitud (5.7%), estaba compuesto por un 2,4% de actividad naciente y por un 3,3% de actividad en consolidación, mientras que en el 2011, la TEA del 5,8% se compone de un 3,3% de actividad naciente frente a un 2,5% de actividad en consolidación. Los términos se han invertido y el peso de las actividades que podrían ponerse efectivamente en marcha o no llegar a hacerlo en los próximos meses, es muy superior en la actualidad. Sin embargo, no sólo este aspecto del emprendimiento es diferencial, sino que también lo son otros rasgos que se comentan a continuación.

Evolución    del   índice    TEA    que    mide   la   actividad   emprendedora    total   en   España    y    de   sus componentes en el período 2000-2011

 

 

El elevado índice de desempleo en España, está empujando a una parte de la población a emprender. Así, la proporción de actividades que se han emprendido por necesidad ha aumentado un 36,3% respecto del 2010. Se trata de un indicador que viene aumentando desde el 2008 y que en el 2011 ha alcanzado el valor máximo desde el inicio del observatorio en España en el año 2000: casi un 26% del total de la actividad que recoge el TEA. El año 2005, que presentó un TEA similar al del 2011, la parte correspondiente a la necesidad fue de un 14,5%. El emprendimiento derivado de la necesidad, salvo excepciones, no tiene las características de calidad que se asocian a la creación de empresas competitivas: inversión en innovación, vocación de creación de empleo, internacionalización y rápido crecimiento, por lo que se trata de una actividad de bajo impacto económico y que obedece más a criterios de subsistencia de los que las ponen en marcha. El fenómeno del emprendimiento por necesidad puede seguir aumentando en el 2012, dado que en el 2011 la tasa de intención emprendedora ha aumentado un 44,8% entre 2010 y 2011, cifra que no se había obtenido con anterioridad.

El perfil medio del emprendedor ha sufrido algunas variaciones en los últimos años. La mujer ha aumentado su participación en el proceso emprendedor y también lo han hecho los jóvenes y personas con edades superiores a los 50 años. El año 2011, las iniciativas que se están poniendo en marcha desde situaciones laborales de paro representan un 23,7%, cuando esta cifra fue del 14,2% en el 2010. Por consiguiente, estamos ante un colectivo emprendedor muy diversificado en cuanto a formación y renta. Fruto de esta diversidad, el conjunto de las actividades emprendedoras del 2011 es una mezcla de actividades poco ambiciosas junto a otras que presentan rasgos de calidad.

Características de las actividades en fase emprendedora:

Sectorialmente, la distribución del emprendimiento del año 2011 es de un 53,3% en el sector orientado al consumo, un 5,5% en el sector extractivo, un 18,1% en el sector transformador y un 23,1% en el sector servicios a otras empresas. Se ha advertido un aumento de actividades orientadas al consumo (9,7%) y del sector extractivo (27,9%), mientras que han disminuido las que se ponen en marcha en el sector transformador (-15,4%) y en el de servicios a otras empresas (-10,1%).

En términos de propiedad, se acusa un ligero aumento del número medio de propietarios que se sitúa en 1,96, poniendo de manifiesto que se tiende hacia una diversificación del riesgo, si bien, más de la mitad de las iniciativas son puestas en marcha por una sola persona: un 70,7% del TEA son actividades sin empleados, mientras que un 25% tiene entre 1 y 5 empleados, un 3,3% entre 6 y 19 empleados y un 1% veinte o más empleados.

La incertidumbre en cuanto a crear empleo aumenta y frente al 13,6% que no sabía si podría generar empleo en el 2010, en el 2011 es un 22,6% de emprendedores el que no puede hacer un pronóstico. Con todo, un 44,9% de emprendedores espera tener entre 1 y 5 empleados a cinco años vista.

Entre los rasgos positivos de las iniciativas en fase emprendedora en el 2011 está el hecho de que aumenta la proporción de las que se reconocen como innovadoras en producto o servicio, indicador que se sitúa en un 16,3% frente al 10,8% del año 2010. Acorde con este resultado, el mismo porcentaje (16,3%) afirma no tener competencia. Asimismo, es importante destacar que aumenta la proporción de actividades que utilizan tecnologías de última generación en el desarrollo de sus productos o servicios, situándose en un 14,8% frente al 7,5% registrado en el año 2010.

La proporción de actividades exportadoras disminuye, efecto que en parte se debe a la mayor presencia de actividad naciente que aún no es operativa. Así, un 77,1% del TEA no exporta pero, en cambio, respecto del 2010, aumentan las proporciones de empresas que exportan un 25-75% de su producción y un 75% o más. Los porcentajes son de un 3,6% y de un 3,7% de la TEA, respectivamente.

En cuanto al nivel tecnológico del sector, un 6,5% del TEA son iniciativas con base tecnológica media o alta frente al 9,4% que se dio en el 2010.

Acerca del nivel de expansión esperado, un 57,7% no espera tener ninguno en el próximo año, un 27,5% espera tener una expansión muy moderada, un 10% espera una expansión moderada con apoyo de nuevas tecnologías y un 4,8% espera una notable expansión. Estos datos mejoran con respecto a los obtenidos en el año 2010.

En el apartado de la financiación, el capital semilla mediano necesario para la puesta en marcha de una actividad se ha mantenido en los 30.000€ observados tanto en el 2009 como en el 2010. Sin embargo, la moda o caso más frecuente ha sido invertir 20.000€, lo que representa 10.000€ menos que en el año 2010. Los emprendedores están poniendo, por término medio, el 57,5% del capital necesario, menos que el año 2010 en que asumían el 67,1%. En el 2011, sólo un 30% del colectivo pone todo el capital, habiendo descendido este indicador un 20% aunque poner el 100% del capital siga siendo el caso más frecuente. Alrededor de un 70% de los emprendedores nacientes necesita fondos ajenos para poner en marcha su iniciativa. Esta cifra ha ido creciendo hasta unos veinte puntos porcentuales por encima de la del 2008, cuando se inició la recesión, y sigue poniendo de manifiesto el peso que tiene actualmente el sistema financiero en la creación empresarial. Por otro lado, un 3,6% de la población adulta ha actuado como inversor privado en negocios en los que no tienen participación alguna en su propiedad. El indicador ha aumentado un 11,1%, siguiendo la tendencia iniciada en el 2008, lo que sigue ratificando que esta fuente de financiación es muy relevante en un escenario de crisis en que falta acceso a fondos bancarios y se recortan los fondos públicos disponibles para el emprendimiento en general, que no en determinados sectores estratégicos.

La población española frente al emprendimiento

No hay duda de que la población española ha recibido el mensaje acerca de la importancia que tiene el emprendimiento como motor para superar el actual escenario económico, pero el entorno no favorece sus aspiraciones. Así, algo más de la mitad de la población de 18-64 años auto reconoce tener los conocimientos y habilidades necesarios para poner en marcha un pequeño negocio y el 65,2% piensa que emprender es una buena opción profesional. Sin embargo, de esa misma población, sólo un 14,4% identifica, en estos momentos, buenas oportunidades para emprender en la zona en que vive. Asimismo, sólo un 28,7% afirma conocer a otros emprendedores, con lo que, la red social para imitar ejemplos es más escasa que hace unos años en que llegó a acercarse al 40%. Por último, el temor al fracaso ha aumentado entre el 2010 y el 2011 y afecta a un 53,1% de la población adulta, de manera que la mejora del entorno se percibe como clave para motivar al emprendedor potencial. El siguiente gráfico resume el estado de las actitudes de la población española frente al emprendimiento en el año 2011 y lo compara con el de los países de la UE y de GEM del mismo grado de desarrollo que España.

Prevalencia de actitudes emprendedoras en la población: comparación en el entorno GEM y de la UE respecto del mismo grupo económico que España

 

 

 El Entorno para emprender

GEM entrevista anualmente a una batería de expertos en diversos ámbitos relacionados con el contexto en que tiene lugar el emprendimiento. Sus valoraciones dan lugar a un diagnóstico que se resume en el siguiente gráfico:

Valoración media general de las condiciones de entorno para emprender llevada a cabo por los expertos entrevistados en el 2011

 

 

El diagnóstico de los expertos señala que el entorno para el desarrollo del emprendimiento es hostil, siendo lo más necesario en estos momentos abordar una renovación de políticas gubernamentales que favorezcan la motivación para emprender. En el mismo plano se sitúa la necesidad de mejora del acceso a la financiación para emprendedores y, en otro apartado, se destaca más que hasta la fecha la necesidad de implantar formación emprendedora desde la escuela primaria y secundaria como inversión de futuro para el logro de una sociedad que desarrolle sus valores.

En este sentido, GEM global advierte de la necesidad de poner los medios para que el emprendimiento no se vea sólo como un proceso independiente que afecta a una pequeña parte de la sociedad, sino como una forma de vida que debe difundirse entre todos sus estamentos. Por ello, en su edición 2011, el observatorio ha dedicado recursos a medir la actividad emprendedora de los empleados, fenómeno que se conoce como intraemprendimiento o emprendimiento corporativo, y acerca del cual, proporcionamos algunos datos.

La actividad emprendedora de los empleados en España

El año 2011, se ha medido por primera vez en España y en el resto de países GEM, la tasa de actividad emprendedora de empleados. Se considera que un empleado está llevando a cabo una actividad emprendedora cuando declara estar involucrado en el desarrollo de un nuevo producto   o  servicio,  diversificación,   mejora   de   procesos  o   cualquier  otro   proyecto   que  aporte valor a la entidad (ya sea pública o privada) para la que trabaja. El índice de actividad emprendedora de los empleados se ha medido de forma general y también de forma estricta poniendo como condición que la persona involucrada esté liderando la iniciativa declarada en la encuesta GEM. Los resultados obtenidos señalan que, en España, la tasa general de intraemprendimiento es algo menor que la de emprendimiento independiente (TEA), arrojando un porcentaje del 5,4% sobre la misma población. Por otro lado, la tasa estricta, es decir, la que corresponde a empleados que están liderando una nueva iniciativa del algún tipo de los descritos anteriormente, sólo alcanza a un 2,5% de la población de 18-46 años.

 

 

Para obtener una mejora en estos indicadores, en que nos hallamos por debajo de la media la mayoría de nuestros vecinos europeos salvo Grecia (ver gráfico), se advierte la necesidad de tres cambios: el que afecta a la dimensión de nuestras empresas en que hay una gran mayoría de tamaño micro que no permite desarrollar este concepto; el que afecta a la mentalidad de las cúpulas directiva que deben impulsar la pro actividad de los empleados y el que afecta a la educación en todos los niveles, pues para aspirar a tener una sociedad emprendedora es imprescindible que los valores del emprendedor se transmitan e interioricen. El intraemprendimiento está llamado a ser el próximo estadio a desarrollar para mejorar la competitividad de cualquier tejido empresarial y, en los próximos años, el observar su evolución e impulso se va a convertir en un tema tan importante como lo está siendo el emprendimiento independiente.

Actividad intraemprendedora efectiva sobre la población de los países de la UE impulsados por la innovación

 


Anexo Técnico

GEM es el observatorio mundial sobre actividad emprendedora, que se viene confeccionando desde el año 1999 y en el que participa España desde el año 2000. La edición 2011 ha sido realizada   por   la   Red   de   Equipos   GEM   España,   ubicados   en   las   principales   Comunidades   y Ciudades Autónomas españolas con sede en la Fundación Xavier de Salas. GEM agradece a todos los investigadores y patrocinadores del observatorio su contribución y esfuerzo para que este informe pueda ser ofrecido a las instituciones y a la sociedad cada año.

El Informe GEM España 2011 se ha basado en la encuesta GEM a la población de 18-64 años de edad con una muestra de 17.500 entrevistas y en la encuesta GEM a los expertos, con una muestra de 36 dividida en 9 ámbitos: financiación para emprendedores, políticas gubernamentales, programas gubernamentales, educación y formación emprendedora, transferencia de I+D, acceso a infraestructura comercial y profesional, estado del mercado interno, acceso a infraestructura física y de servicios y normas sociales y culturales.

La ficha técnica de la encuesta a la población adulta es la siguiente:

 

 


 



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