Wednesday :: 23 / 07 / 2014

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Ventajas de la lactancia materna para la madre

La lactancia supone para la madre no sólo beneficios a nivel físico sino que también proporciona beneficios de índole psicológico. Ambos beneficios pueden manifestarse a corto, medio o largo plazo.


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Ventajas de la lactancia materna para la madre

Ventajas de la lactancia materna para la madre

Beneficios para la salud

Recuperación uterina posparto y disminución del sangrado

El momento ideal para comenzar la lactancia materna es inmediatamente después del parto, si es posible, durante las dos primeras horas de vida del bebé, que es cuando está más receptivo. Cuando éste succiona el pezón produce la liberación de oxitocina en la madre, que es una hormona que actúa sobre la matriz, provocando su contracción. Esto facilita el cierre de los capilares rotos al desprenderse la placenta y disminuye el sangrado posterior al parto.

Mejora de la anemia y aumento de las reservas de hierro

La disminución del sangrado posparto, como se indica en el apartado anterior, contribuye a la recuperación de la anemia del embarazo. Además la lactancia ejerce su acción sobre el eje hipotálamo-hipófisis-ovarios, inhibiendo la ovulación durante varios meses. La ausencia de menstruación contribuye a un importante ahorro de hierro.

Pérdida de peso y recuperación de la silueta

La producción de leche supone un gasto energético importante. Mientras se mantiene la lactancia, se irán consumiendo las reservas que la madre ha ido acumulando durante la gestación, hasta lograr el peso previo al embarazo. Esta disminución de peso es paulatina y se hace más evidente a partir del tercer mes de lactancia, sobretodo en la zona de caderas y cintura. Durante la lactancia el metabolismo lipídico de la madre se especializa en la formación de lípidos para la leche y disminuye la síntesis de grasa que se acumula en otras partes del cuerpo.

Metabolismo del calcio optimizado

El metabolismo cálcico se acelera durante la lactancia, produciéndose una movilización de los depósitos óseos. Este aumento de calcio en sangre se utiliza para la producción de leche. Contrarrestando la pérdida de calcio, se produce un aumento de la absorción de este mineral y, a largo plazo, las mujeres que dan el pecho mucho tiempo, ven disminuida la probabilidad de sufrir fracturas de cadera o de columna en la postmenopausia.

Disminución del riesgo de cáncer

Amplios estudios poblacionales han demostrado que el riesgo de padecer cáncer de mama premenopáusico disminuye hasta en un 4.3 % por cada 12 meses de lactancia materna, a la que se sumaria un 7 % por cada nacimiento. En los países industrializados el riesgo de padecer cáncer de mama es mayor debido a la baja tasa de fertilidad de las mujeres y a los cortos periodos de amamantamiento. También se ha observado una disminución del riesgo de cáncer de ovarios.

Ventajas económicas

- Dar el pecho supone un importante ahorro económico dado el alto precio de los sustitutos de la leche materna. Un año de lactancia materna supone un ahorro aproximado de 885 euros.
- Los bebés que toman el pecho enferman menos, lo que supone un menor gasto en consultas médicas, estancias hospitalarias y fármacos. Según varios estudios, un niño que ha sido alimentado con leche materna durante al menos 3 meses, ahorra entre 300 y 400 euros en este tipo de gastos.
- También significa un menor absentismo laboral de los padres. Algunas empresas han comprobado la rentabilidad de dar facilidades a las madres para dar el pecho a sus hijos. Estas mismas madres faltarán menos al trabajo en los años posteriores ya que, como se ha dicho antes, se ha demostrado que los niños que han sido amamantados enferman menos.

Ventajas psicológicas

Dar el pecho es agradable. Para la mayoría de las mujeres lo es desde el primer momento, otras en cambio, tienen que superar algunas dificultades. La oxitocina disminuye la respuesta al estrés y ayuda a integrar las interacciones psicológicas entre la madre y el bebé. Quizá por esta razón se ha observado que la depresión posparto retrasa su aparición en las culturas en donde la lactancia materna es la norma, mientras que donde predomina la lactancia artificial se manifiesta antes.

Los motivos de mayor sensación que suelen destacar las madres son:
- Poder dar con su propio cuerpo un alimento a su hijo
- Establecer un diálogo especial e íntimo con el bebé a base de sonrisas, miradas y caricias
- Ser la primera persona en descubrir los logros del bebé
- Serlo todo para el bebé en esos momentos y no necesitar nada más
- Poder tranquilizar al bebé en cualquier momento dándole el pecho

La lactancia materna ejerce un importante papel para el desarrollo de un vínculo de apego saludable y duradero, que es la base de las relaciones de tipo afectivo que el niño podrá desarrollar en la edad adulta. Los bebés que toman el pecho no son más dependientes, sino más seguros. Precisamente la construcción del vínculo afectivo y psicólogico entre el hijo y la madre es un factor determinante para optar por la lactancia materna.

Para lograr que la crianza llegue a su fin, las características de la leche varían, de modo que se adapta a las necesidades de crecimiento de cada cría. Una leche menos calórica, como ocurre en el caso de los humanos, requiere ser tomada más a menudo y ese contacto reiterado y frecuente refuerza aún más el apego entre la madre y el bebé.

Además, en la especie humana, se da el pecho cara a cara, y está comprobada la importancia para el apego de las interacciones cara a cara entre el bebé y su madre.

La lactancia materna también proporciona ventajas psicológicas a la madre. Se ha constatado que mujeres con algún tipo de dificultad física para engendrar y que han luchado para ser madres, cuando completan de modo integral el ciclo biológico de la maternidad con la lactancia, se eleva su autoestima. Cuando las madres que adoptan un bebé y descubren que pueden amamantar mediante la "lactancia inducida"
sienten más suyo al hijo y se sienten más madres.

Pero no es necesario que se trate de un supuesto en el que existan problemas. La madre que amamanta siente que da a su hijo lo mejor de si misma, también puede sentir consuelo al dar de mamar al bebe cuando está enfermo. El acto de mamar se convierte así en un hecho terapéutico para ambos.

Fuente: Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría







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