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02/02/2002
Dos proyectos destinados al medio rural han ganado los primeros premios "Al mejor proyecto de creación de empresas" que concede el Consejo Social de la Universidad de Valladolid y que fueron fallados el pasado 29 de enero. El primero, dotado con millón y medio de pesetas y diploma acreditativo, ha recaído sobre "HISPPAE- Historia y Patrimonio", presentado por Víctor Moraleda Torres (estudiante de Tercer Ciclo en la Facultad de Filosofía y Letras), María Sagraro Moraleda Torres (alumna de la E. T.S de Arquitectura en el curso 2000-01), Sara Martín Montero (diplomada de la E.U de Empresariales ), y Santiago Peñas Domínguez (licenciado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras). El segundo premio, con setecientas cincuenta mil pesetas y diploma acreditativo, ha sido para el proyecto "VILLALBÍN", presentado por Rosa María Iglesias Madrigal (estudiante de segundo ciclo en la Facultad de Filosofía y Letras). Mientras el tercero, dotado de medio millón de pesetas, ha sido declarado desierto.
La idea de "HISPPAE- Historia y Patrimonio" se dirige fundamentalmente al asesoramiento y gestión del patrimonio en el mundo rural, aunque también pretende ofertar la organización de archivos para las empresas y otros organismos, y como tercera línea de trabajo se ha propuesto la creación de páginas web destinadas a las casas rurales, ayuntamientos, entre otros usuarios posibles. En definitiva, "una especie de asesoría destinada al medio rural, para el que no existen empresas encargadas de dar un servicio al patrimonio de los pueblos y sí especializadas en arqueología", comenta Víctor Moraleda, quien asegura que el premio será una ayuda para echar a andar.
En un principio, ya que todos residen en Valladolid, se ubicará en la propia ciudad para dar una servicio a la provincia y al resto de la Comunidad Autónoma, aunque no descartan en un futuro lanzarse al mercado de otras comunidades. "Del proyecto se ha valorado la originalidad y viabilidad", explica Víctor, quien con su hermana María Sagrario y los otros dos compañeros han creado un equipo multidisciplinar, porque cada uno está especializado en un área distinta (dos de Humanidades, una de Empresariales y una tercera de Arquitectura): Sara se encargará más de los aspectos económicos, Sagrario del diseño y aspectos arquitectónicos, y Santiago y Víctor, de la documentación histórica y cuestiones de patrimonio. Para estos últimos, la posibilidad de crear una empresa enfocada en sus especializadas,- ambas de Humanidades con escasas salidas laborales-, es un aliciente, y más al recibir un premio de estas características.
Una de las novedades de este proyecto es la posibilidad de poder sacar un rendimiento a muchos edificios abandonados o poco aprovechados de los pueblos, porque el objetivo es elaborar estudios de viabilidad con objeto de su restauración y aprovechamiento con fines culturales o lúdicos (sala de exposiciones, bibliotecas, casa rural...)
Ocio y formación, de la mano
El proyecto "VILLALBÍN", presentado por Rosa María Iglesias Madrigal, licenciada en Medicina y estudiante de segundo ciclo de la Facultad de Filosofía y Letras, tiene un denominador común con el anterior: se desarrolla en el medio rural. "VILLALBÍN" se trata de dos proyectos que van unidos de la mano en uno solo, la apertura de una casa rural y paralelamente el desarrollo de los talleres de formación "Villalbín", que tratan asuntos específicos y especializados sobre todo en el terreno de la música, aunque también se contemplan otros sobre botánica y pintura.
El proyecto ya tiene su sitio, la localidad vallisoletana de Urueña, en donde Rosa María está a punto de finalizar las obras de la vivienda rural, con capacidad para ocho personas, que servirá de alojamiento a los participantes de los talleres de formación. "En realidad-dice- estos talleres se conciben como una actividad complementaria al alojamiento". Los primeros talleres se pusieron en marcha en noviembre: el primero sobre música coral y un segundo, en enero, de danza árabe-hindú, impartido por la bailarina Clara Bueno. El resultado hasta la fecha es alentador, ya que "hemos tenido asistentes de Barcelona, y para estos próximos, en febrero, dedicados a los Siglos de Oro de la Polifanía española e hispanoamericana, vendrán desde Teruel o Zaragoza".
En cualquier caso, el apoyo que ha recibido esta iniciativa, al margen del premio otorgado por el Consejo Social, ha sido espléndido al contar con la colaboración en primer término del Aula de Música de la Universidad de Valladolid, que se encarga de conceder los diplomas de asistencia, sin olvidar al Centro Buendía, así como de la Fundación Joaquín Díaz, y del Ayuntamiento de Urueña, que presta sus locales para la celebración de los distintos talleres
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