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Cómo pagar la matrícula y no morir en el intento

           Autor: María Moreno
Cómo pagar la matrícula y no morir en el intento
Cómo pagar la matrícula y no morir en el intento  |  Fuente: Shutterstock
  • La mayoría de estudiantes deben recurrir a empleos de media jornada o durante los fines de semana.
  • La elección de las asignaturas es un tema crucial, ya que quizás sea mejor matricularse de menos materias pero superarlas todas.
  • Fundamental es reducir los gastos ocasionados por el transporte, la alimentación y las salidas nocturnas.

La Constitución Española (Título 1 - Capítulo segundo - Sección 1º) reconoce que "la enseñanza básica es obligatoria y gratuita", sin embargo, la Carta Magna no habla del derecho a la Educación Superior. Y es que las matrículas universitarias se han convertido en los últimos años en todo un problema para los jóvenes españoles.

Seguro que alguna vez habéis escuchado eso de que antiguamente solamente estudiaban los ricos, y lo cierto es que con la crisis económica parece que el país no para de involucionar. El trabajo cada vez es más precario, el paro juvenil aumenta, las tasas universitarias se elevan y las becas se reducen. Como resultado, tenemos una gran cantidad de jóvenes que no pueden afrontar el pago de la matrícula universitaria.

Este post no se presenta como la panacea a todos tus males, pero sí que pretende ayudarte a mejorar tus finanzas con el fin de que no abandones la universidad.

Lo primero que tendrás que hacer es buscar un trabajo de fin de semana o de media jornada. Sabemos que trabajar y estudiar no es tarea sencilla, pero necesitarás unos ingresos extra si quieres pagarte tus años de estudio. Además de la matrícula, piensa que tendrás que gastar dinero en material, libros y cursos. Si vives fuera de casa y debes pagar alquiler, no tienes otra opción.

No tienes por qué coger todas las asignaturas, puedes hacer una selección que se adapte mejor a tus expectativas económicas (recuerda que cada vez que suspendas una asignatura, tendrás que pagar más por sus créditos). Si cumples con el punto anterior y trabajas durante la semana, piensa bien en las materias a las que podrás asistir, ya que en algunas la presencia es requisito obligatorio para aprobar. Y sí, sabemos que es difícil, pero las matrículas de honor suponen un descuento para la matrícula del siguiente curso. Coge solamente las materias que puedas abarcar e intenta centrarte en alguna para conseguir dicho reconocimiento.

El transporte supone uno de los gastos más importantes para los estudiantes. Depende de la ciudad en la que vivas, quizás puedas dejar el coche y caminar algo más cada día o ir en bicicleta. Si esto no es posible, y vives muy lejos de la facultad, analiza tu economía e investiga si es más rentable ir en vehículo propio o en transporte público. Si no tienes más remedio que coger tu coche, puedes hablar con algunos compañeros y compartir viajes. Así ahorrarás un poquito cada día, y tu bolsillo lo notará a final de mes.

Los estudiantes universitarios no se caracterizan precisamente por su destreza culinaria, pero comer fuera de casa supone un gasto mayúsculo para la mayoría de los bolsillos. Mi recomendación es que te prepares cada noche antes de ir a dormir la comida para el día siguiente, y te lleves el tupper a la facultad. Un euro de aquí, un euro de allá... Así es como se ahorra.

No te digo que te tengas que ir directamente a casa desde la facultad, ni que dejes de lado tu vida social, pero sí que debes tomar conciencia de todo lo que gastas cada vez que sales de fiesta con los amigos. Prueba a reducir un poco el alcohol (que es carísimo), y verás como tu economía lo nota. Escoge discotecas en las que no se pague entrada, ve al cine el día del espectador u organiza noches de juegos en casa.

La clave está en delimitar cuál es el presupuesto que te puedes permitir para cada cosa, e intentar reducir el gasto sin que los recortes te amarguen la existencia. ¡Ánimo!

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María Moreno

María Moreno

Soy una treintañera madrileña cuya vocación siempre ha sido la comunicación. San Agustín dijo: "El mundo es un libro y aquellos que no viajan sólo leen una página". Yo no podría estar más de acuerdo.

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