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"El exceso de calor en verano nos hace estar agresivos e irritables"

      
Exceso de calor
Exceso de calor
Agresividad, irritabilidad y cansancio son algunas de las consecuencias derivadas de la ansiedad y el estrés generado por las altas temperaturas en verano. El profesor de psicología de la Universidad CEU San Pablo, Amable Cima, ha explicado que hay que distinguir entre los efectos ocasionados por las altas temperaturas y la incidencia de la luz solar. 

“Por regla general, la mayor parte de las personas se adaptan al clima en el que viven. No obstante, los problemas surgen cuando se cambia de manera abrupta de un lugar de clima frío a otro de clima caliente”, ha señalado. 

Ese cambio de temperatura del ambiente “afecta psicológicamente a la persona y hace que se sienta más incomoda. Esa incomodidad va a incluir desde síntomas típicamente físicos, como puede ser el cansancio, cambios en la tensión arterial”.

Sin embargo, para Amable Cima, los cambios más habituales son los psicológicos. “La persona cuando está en una situación de cambio de menor a mayor temperatura, suele desarrollar síntomas típicos de la ansiedad: está más irritable y agresiva, se siente más inquieta, está físicamente más incómoda, tiene más dificultades para concentrarse, es decir, que de alguna manera, la persona se siente desde el punto de vista psicológico, disminuida”. 

Cambio de humor
Estos efectos psicológicos de los cambios térmicos del ambiente no se producen cuando el fenómeno es a la inversa, ya que según ha indicado el profesor, “al pasar de una situación de calor extremo a una situación en la que la temperatura es más templada, se produce una relajación en el individuo”.

No obstante, ha asegurado que “esto es así sólo si hablamos de temperatura, porque si hablamos de presencia de luz solar, las personas que viven en regiones con poca luz solar, como en el norte de Europa, tienen una mayor incidencia de problemas depresivos. Es por eso por lo que cuando estas personas se van a lugares de más luz solar, no de más calor, se sienten mejor”. 

Esto da lugar a un efecto por contraposición, “si se pasa de una región muy iluminada a otra de escasa luz solar, van a sentirse más afectados por la ausencia de luz solar y porque los días son más cortos, lo que va a producir sintomatologías depresivas, dificultades para sentir alegría”.

Como medidas preventivas para evitar los efectos nocivos de las altas temperaturas, el profesor Amable Cima ha recomendado “no estar en la calle en las horas más calurosas, evitar la incidencia directa del sol, beber mucho líquido para no deshidratarse, salir en las horas en las que la luz solar es menos intensa y sobre todo, intentar tomarse las cosas con un poco más de calma, ya que de lo contrario, va a ser mucho más fácil que se acaben desarrollando conductas de mayor agresividad”.
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