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Un profesor pamplonés recopila, por vez primera, el pensamiento del pedagogo italiano,Loris Malaguzzi

      
Las potencialidades y creatividad de los niños son "ilimitadas", según el pedagogo italiano Loris Malaguzzi (1920-1994), cuyo pensamiento ha sido recopilado, por vez primera, por el profesor navarro Alfredo Hoyuelos Planillo (Pamplona, 1963). Por eso, si los adultos no son capaces de dar todos los recursos a la educación, "Malaguzzi opinaba que traicionan tanto las potencialidades de los niños como a la sociedad".

Ésta es una de las conclusiones de la tesis doctoral defendida por Alfredo Hoyuelos en la Universidad Pública de Navarra sobre Loris Malaguzzi, cuyo pensamiento pedagógico se ha desarrollado en las escuelas infantiles de Reggio Emilia, ciudad de 140.000 habitantes situada a 60 kilómetros de Bolonia, en el norte de Italia.

Esta experiencia educativa para niños con edades comprendidas entre los 0 y los 6 años ha vivido una expansión por todo el mundo en los últimos veinte años, incluida Navarra, donde diez escuelas infantiles se inspiran en su enfoque educativo, conocido como "Reggio approach". Se trata de las nueve escuelas municipales infantiles de Pamplona y la escuela infantil Ama Lur de Villava. El propio Malaguzzi impartió varios seminarios en Navarra.

La tesis doctoral, titulada "El pensamiento y obra pedagógica de Loris Malaguzzi y su repercusión en la educación infantil", fue dirigida por los profesores del Departamento de Psicología y Pedagogía de la Universidad Pública de Navarra Imanol Agirre Arriaga e Isabel Cabanellas Aguilera. Alfredo Hoyuelos logró la calificación de sobresaliente cum laude por unanimidad con la que obtuvo el grado de doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación.

Se da la circunstancia de que se trata de un doctorado europeo. El doctorado europeo exige cumplir una serie de requisitos como desarrollar parte de la investigación en otro país de la Unión Europea (en este caso, Italia); contar con informes favorables de dos doctores europeos (Susanna Mantovani, profesora de la Universidad de Milán , y Gunilla Dahlberb, profesora de la Universidad de Estocolomo , en Suecia, respaldaron a Hoyuelos); defender la tesis doctoral en dos idiomas oficiales europeos (Hoyuelos empleó el castellano e italiano); y que al menos un miembro del tribunal pertenezca a una universidad de otro país de la Unión Europea. En este caso, Peter Moss, catedrático de la Universidad de Londres , investigador y coordinador de la Red Europea de Servicios de Atención a la Infancia de la Unión Europea, presidió el tribunal de esta tesis doctoral.

Alfredo Hoyuelos es licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Navarra (1993) y diplomado en Profesorado de EGB por la Escuela Universitaria Huarte de San Juan de Pamplona (1985), con Premio Ansoleaga al mejor expediente académico de su promoción. Actualmente, trabaja como coordinador de talleres de expresión del Patronato Municipal de Escuelas Infantiles de Pamplona.

Becado por el Gobierno de Navarra y la Fundación Santa María , Alfredo Hoyuelos ha completado varias estancias en Italia documentándose para realizar su tesis doctoral. Coautor de dos libros de pedagogía, Hoyuelos ha publicado numerosos artículos sobre temas educativos en revistas especializadas y ha realizado investigaciones en las escuelas infantiles municipales de Pamplona, varias de las cuales han sido presentadas en congresos y seminarios tanto en España como en Italia.

Pedagogo polifacético

Según Alfredo Hoyuelos, una de las finalidades de la tesis doctoral era "interpretar el pensamiento y obra de Loris Malaguzzi". "Sin embargo ?afirma Hoyuelos-, no se podía alcanzar este objetivo sin conocer bien la biografía de Malaguzzi, máxime cuando no sólo se había dedicado a la educación". Malaguzzi fue también guionista, escritor, director teatral y periodista, aunque este hijo de ferroviario de Reggio Emilia estudió Magisterio; ya, posteriormente, se licenció en Pedagogía y se especializó en Psicología.

"El impacto de la II Guerra Mundial le marcó tanto que le hizo replantearse el mundo educativo hasta comprender que se podía construir, a través de la educación, otra forma de convivencia que no llevara a cometer las atrocidades del pasado ?indica Hoyuelos-. De hecho, afirmaba que la historia se puede cambiar empezando desde los niños".
Tras la II Guerra Mundial, Malaguzzi, crítico con el sistema educativo vigente en la escuela primaria donde trabajaba, la abandonó para ejercer alguna de las profesiones anteriormente citadas.

Después, trabajó como psicólogo en un centro de atención a niños con hándicaps en su ciudad, Reggio Emilia. Allí, precisamente, el conflicto bélico había arrasado las escuelas, por lo que los ciudadanos, fundamentalmente mujeres, habían iniciado, a partir de 1945, la reconstrucción de escuelas "con sus propias manos y con los ladrillos de las casas derruidas por los bombardeos", según Hoyuelos.

"Poco a poco, la idea de Malaguzzi de aplicar otro enfoque educativo logró cuajar y, tras solventar muchos problemas administrativos y burocráticos, el Ayuntamiento de Reggio Emilia fundó en 1963 la primera escuela infantil laica para niños de 3 a 6 años y, en 1970, la primera para niños de entre 0 y 3 años. En esa época, el Ayuntamiento estaba gobernado por la izquierda; de ahí el interés por fundar una escuela laica, ya que la educación, hasta ese momento, estaba vinculada a órdenes religiosas". No hay que olvidar que Loris Malaguzzi militaba en el Partido Comunista de Italia, "aunque siempre tuvo una gran autonomía y se mostró muy crítico con él", según Hoyuelos.

Loris Malaguzzi fue nombrado en 1963 director de las escuelas municipales de Reggio Emilia, donde desarrolló un amplio trabajo pedagógico hasta jubilarse, en 1985. Después, continuó su labor, hasta su muerte en 1994, divulgándola por todo el mundo mediante viajes, conferencias y una exposición itinerante. Esta experiencia educativa comenzó a suscitar interés internacional hace veinte años hasta el punto de que, en 1991, la prestigiosa revista estadounidense "Neesweek", con ayuda de un jurado de expertos internacionales, destacó la Escuela Diana de Reggio Emilia como "la más vanguardista de todo el mundo en el campo de la educación infantil". Según Hoyuelos, sus ideas se han propagado ya por los cinco continentes.

Rasgos de la personalidad de Malaguzzi

"Malaguzzi era, por naturaleza, un inconformista; un transgresor, en el sentido de inventar algo inexistente y aplicarlo; y, además, un creativo ?sostiene Hoyuelos-. Partió de la idea de que, para hacer buena pedagogía, hay que cerrar para siempre los libros de esta materia. Sin embargo, era un grandísimo lector, lo que le permitió indagar en distintos campos del saber, como el arte, el diseño, la arquitectura, la biología o la química, para luego, aplicarlos a la educación".

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